El Trabajo en equipo en la empresa

El trabajo en equipo es lo que nos ha llevado a ser lo que somos. Es algo inherente al ser humano desde el comienzo de los tiempos. El hombre siempre ha tenido la necesidad de vivir en sociedad y de planificar y ejecutar planes conjuntos, desde la caza del mamut hasta la investigación de cualquier enfermedad.

Fomentar el trabajo en equipo en la empresa es crucial. Una entidad que no trabaje en equipo es como un reloj roto, no funciona. Por eso, es importante conocer qué es y cómo se puede fomentar el trabajo en equipo. Vayamos por partes…

¿Qué es el trabajo en equipo?

El trabajo en equipo es la suma del esfuerzo que ponen una serie de personas en realizar un proyecto o una actividad, o para conseguir un objetivo común. De esta forma, cada miembro del equipo realizará una tarea o tareas concretas, de modo que el resultado final será la suma de los resultados de cada una de las tareas.

¿Para qué sirve el trabajo en equipo? Beneficios

Estos son los beneficios del trabajo en equipo:

Aumenta la creatividad

Cuando una serie de personas trabajan en común para conseguir un objetivo aumenta muchísimo la creatividad, y no solo la individual, sino también la del grupo. Aparecen tormentas de ideas donde se mezclan distintas visiones, de modo que resulta mucho más fácil analizar riesgos y problemas, y darles soluciones.

Fomenta las fortalezas y minimiza las debilidades

Cada miembro del grupo, individualmente tiene sus fortalezas y sus debilidades. En cambio, el grupo irá mezclando las fortalezas de cada uno de los miembros, de modo que unas se compensen con otras y se minimicen las debilidades. Es como una orquesta, donde cada miembro toca un instrumento.

Disminuye la ansiedad

Trabajar en equipo implica una ayuda mutua, de forma que los problemas no recaen en el individuo, sino en el grupo, y en consecuencia será el grupo el que los enfrente, no la persona.

Aumenta la productividad

Cada miembro hará lo que sabe hacer, y lo hará en colaboración con el resto de compañeros, de modo que al final cada uno se centra en lo que mejor se le da, y por lo tanto, el resultado final tiende a ser más eficiente y de mejor calidad.

¿Cómo fomentar el trabajo en equipo en una empresa?

Como has visto, la importancia del trabajo en equipo en una empresa es notoria. Apenas implica costes pero en cambio, los beneficios son grandes. Para fomentarlo, se recomienda seguir los siguientes pasos:

Marca unos objetivos

Al marcar unos objetivos al equipo de trabajo, cada uno de sus miembros tendrá conocimiento de cuál es su misión, de modo que cada uno sabrá claramente qué es lo que se pretende conseguir.

Ojo, porque además de marcar un objetivo general, es conveniente que este vaya acompañado de objetivos individuales, de modo que cada uno de los miembros del grupo tenga claro cuál es su objetivo individual y cómo dicho objetivo va a contribuir a cumplir el objetivo final del grupo.

Dales confianza

Todo trabajo en equipo se basa en la confianza mutua. No está bien un grupo donde los trabajadores estén cohibidos, bien porque no haya habido nadie que los haya integrado en el grupo o bien por miedo a represalias o sanciones del empresario.

Es importante que el jefe del grupo transmita confianza a los miembros del mismo, que cada uno pueda expresarse libremente y ayudarse libremente. En particular, el control en exceso no es bueno.

Hazles sentirse valorados

Todos pertenecemos al mundo animal, y por tanto, funcionamos muy bien con recompensas. Somos sociales, y necesitamos sentirnos parte de algo mayor. En este sentido, debemos valorar el trabajo que cada uno hace, y no dar lugar a discriminaciones entre los miembros. Todos deben sentirse valorados, TODOS.

Toda opinión cuenta

Como hemos visto en los beneficios, el trabajo en equipo fomenta la creatividad porque aparecen tormentas de ideas donde cada uno aporta su enfoque personal al asunto. Por eso, hay que trabajar en que cada uno sea libre de opinar lo que considere, de modo que las decisiones se tomen conjuntamente y no individualmente.

Aquí también puede hacerse un sistema de votaciones, donde cada uno de los miembros asuma su propia responsabilidad. De este modo la responsabilidad ya no recae solo en el jefe, sino en todos y cada uno de los miembros.

Establece protocolos de solución de conflictos

Es normal que dentro del grupo surjan discrepancias entre miembros. El desprecio o la envidia son algo intrínseco del ser humano. Siempre va a aparecer el típico bufón que para poner de relieve su trabajo necesita infravalorar el de los demás.

Esto es algo a tener en cuenta y que debemos erradicar y minimizar desde el minuto uno. Sin embargo, debemos saber que esto a veces se hace inconscientemente y una buena forma de solucionar estos conflictos es rotar las tareas, de modo que cada uno de los trabajadores vaya pasando por todos los puestos del grupo. De este modo cada trabajador sabrá la dificultad que acarrea el trabajo de los demás y podrá empatizar.

Mejora el feedback

El feedback es la comunicación dentro del equipo de trabajo. Mejorándolo vas a conseguir que exista un intercambio de opiniones lo más fluido posible. Para ello, deben establecerse unos canales de comunicación no demasiado complejos, y debe ponerse especial esfuerzo en que cada mensaje llegue a su destinatario y no se quede encadenado en algún intermediario.

Una forma de mejorar esto es establecer reuniones periódicas, donde cada uno exponga lo relativo a sus áreas, y protocolos de comunicación urgente, donde se dé prioridad a unos determinados mensajes.

Aprovecha las fortalezas

Cada persona tiene sus propias fortalezas. Debes intentar conseguir que el grupo se nutra de las fortalezas de cada uno y no de sus debilidades. Si a un miembro se le dan bien las matemáticas no es lógico que lo pongas a redactar, porque de esa forma estarás perdiendo fuerza de trabajo.

Para crear grupos sólidos y eficientes es importante antes de nada analizar las fortalezas de cada miembro, y en base a eso, distribuirlos entre las tareas del proyecto.

Celebrar también es importante

Muchos jefes caen en el error de que las 8 horas diarias de trabajo tienen que dedicarse íntegramente al trabajo efectivo 100%, y esto, a veces, es un error. Si el grupo consigue un hito hay que celebrarlo, bien sea tomando una copa de champán o saliendo a comer, pero hay que hacerlo, porque de este modo conseguirás que cada uno de los miembros se sientan valorados, y se sientan parte de algo bueno y positivo.

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